
En un principio puede parecer que hacer esos deliciosos y cremosos yogures artesanales en casa puede ser complicado o que se necesita de electrodomésticos espaciales para conseguirlos (la famosa yogurtera del que todo el mundo habla), paro nada más lejos de la realidad, se pueden hacer yogures con cosas que podemos encontrar fácilmente en casa. Tomad asiento que esto va a empezar.
Primero de todo dejarme hacer una pequeña introducción de lo que es. El yogur (termino que deriva de la palabra turca yoğurt) es un alimento que se produce por la fermentación de la lactosa (azúcar de la leche) por parte de distintas bacterias. A pesar de que diversas bacterias pueden producir dicha fermentación, según BOE-A-2014-4515, solo los productos producidos usando las bacterias Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus pueden denominarse como yogur y es necesario que dichas bacterias permanezcan vivas en el producto final, motivo por el cual podemos denominar a los yogures como alimentos probióticos. Básicamente lo que pasa cuando ponemos a las bacterias en contacto con la leche es que estas se ‘comen’ la lactosa transformándola en ácido láctico, como consecuencia se produce un cambio en el pH de la leche. Este nuevo pH (más ácido), provoca que las proteínas de la leche se coagulen dando como resultado la textura cremosa del yogur.
Una vez explicado que es el yogur y como se obtiene vamos a ver que nos va a hacer falta para poder hacernos los yogures en casa.
Materiales:
– Leche entera (a ser posible fresca)
– Un yogur (a ser posible ecológico)
-Tarros de cristal
-Una caja de porexpan
Antes de empezar un par de notas que creo que pueden ser de ayuda. Para los tarros podemos reutilizar los tarros de cristas que se usan para salsas comerciales, la verdad es que estos tarros van muy bien porque ya vienen con tapa y así nos ahorramos de tener que tapar los tarros con papel de aluminio o film. Si no disponemos de tarros de cristal con tapa, siempre podemos aprovechar los tarros de yogures que compremos y taparlos con film o papel de aluminio.
Cuando tengamos preparados los tarros es el momento de preparar nuestra yogurtera casera. Para esta finalidad, vamos a usar una caja de porexpan (con tapa), yo utilizo una caja pequeña de las que se pueden encontrar en las pescaderias. Si os resulta complicado encontrar una, también se puede usar una nevera de camping o de playa. Este tipo de cajas o neveras son perfectas para mantener el calor y así asegurarnos de que nuestras bacterias están bien calentitas y confortables, pudiendo hacer su trabajo rápidamente*. Para conseguir que la yogurtera mantenga el calor durante el tiempo de fermentación sin achicharrar las bacterias lo mejor es poner un trapo doblado en el fondo de la caja y echemos un poco de agua hirviendo en el interior de la yogurtera sin llegar a cubrir el trapo (antes de introducir los tarros de cristal). De esta manera el trapo nos va a servir de apoyo y de barrera para que los tarros de cristal no estén en contacto directo con el agua caliente, consiguiendo así que la yogurtera esta a la temperatura adecuada sin quemar a las pobres bacterias encargadas de realizar el proceso.
Finalmente aclarar que a pesar de que se pueden hacer yogures tanto con la leche entera como con la desnatada, la textura cremosa la vamos a conseguir con la leche entera, puesto que al final la cremosidad viene producida por la cantidad de grasa que tenga la leche, como hemos comentado anteriormente. En cuanto a la leche entera, si podemos utilizar la que venden como leche ‘fresca’ mejor que mejor, puesto que en este tipo de leches la cantidad de proteínas y grasas es mayor.
Normalmente para 1,5 L de leche salen entre 8-11 yogures (dependiendo de lo grandes que sean los tarros), los yogures elaborados en casa pueden durar aproximadamente una semana en la nevera. Una vez contado todo esto es la hora de ponernos manos a la obra y empezar a hacer los yogures.
Procedimiento:
1- Asegurar que tenemos todos los tarros de cristal limpios y el material necesario preparado.
2- Mezclamos la leche y el yogur en un bol grande
3- Vertemos la mezcla en los tarros de cristal
4- Tapamos los tarros de cristal
5– Preparamos nuestra yogurtera
5.1- Ponemos un trapo en el fondo de la yogurrtera
5.2- Vertemos agua hirviendo, evitando cubrir el trapo por completo
6– Ponemos los yogures en la yogurtera y la tapamos
7– Dejamos la yogurtera en un lugar tranquilo durante 8-12h
8– Sacamos los yogures y los guardamos en la nevera
9– Disfrutar de los estupendos yogures artesanos que hemos elaborado

Como veis hacer yogures en casa es muy fácil, así que no esperéis más y probad de hacer vuestros propios yogures artesanos. Además, siempre podemos utilizar uno de nuestros yogures artesanos para la siguiente vez que preparemos yogur.
*Si no disponéis de una caja de porexpan o nevera de camping, también es posible realizar los yogures cubriéndolos con papel de diario y ponerlos cerca de un lugar caliento, como podría ser un radiador.